¡Hola, mi gente viajera y amante de Perú! Como bloguera y aventurera, sé que la majestuosidad de nuestra tierra va de la mano con fenómenos naturales a veces desafiantes.
Últimamente, el cambio climático está intensificando huaicos, inundaciones por El Niño y otras situaciones que nos obligan a ser más conscientes y proactivos.
He visto de primera mano cómo la preparación marca la diferencia en comunidades como Piura o en la sierra central. Pero la buena noticia es que hay mucha información y tecnologías emergentes que nos ayudan a protegernos mejor, ¡y yo estoy aquí para compartirlo contigo!
¡En este post, vamos a descubrir con precisión las últimas tendencias y estrategias para estar siempre un paso adelante!
Preparándonos para el futuro: ¡Nuestras comunidades más fuertes que nunca!

La prevención es nuestro superpoder: ¡Anticiparnos a la naturaleza!
Amigos y amigas, no hay nada que me preocupe más que ver a nuestra gente sufrir por los embates de la naturaleza. Lo he vivido de cerca, desde las lluvias torrenciales en la selva hasta los temblores que nos hacen saltar el corazón en la costa. Pero si algo he aprendido en todos mis viajes y vivencias es que la prevención no es una opción, ¡es una necesidad! Piénsenlo bien, ¿cuántas veces hemos dicho “ojalá hubiéramos sabido” o “si tan solo estuviéramos listos”? El cambio climático está aquí, es real, y nos está mostrando su lado más intenso. Por eso, mi consejo más sincero es que empecemos por informarnos. Entender los patrones climáticos de nuestra región, saber qué tipo de desastres son más comunes donde vivimos, es el primer paso para no dejarnos sorprender. Y no se trata de vivir con miedo, ¡todo lo contrario! Se trata de vivir con la tranquilidad de saber que estamos haciendo todo lo posible para proteger a nuestras familias y nuestros hogares. Yo, por ejemplo, siempre estoy atenta a los comunicados de INDECI y de los noticieros locales, porque la información es poder, y en este caso, ¡es poder para protegernos!
Tecnología aliada: Apps y sistemas de alerta que nos avisan
¡Y hablando de información, la tecnología se ha convertido en una aliada increíble! Antes, dependíamos del boca a boca o de la radio, pero ahora, ¡tenemos herramientas al alcance de la mano que nos pueden salvar! He estado investigando y probando algunas aplicaciones y sistemas de alerta temprana que son una joya. Por ejemplo, existen apps que te envían notificaciones push segundos antes de que sientas un sismo, ¡esos segundos pueden marcar la diferencia para evacuar o buscar un lugar seguro! También hay plataformas que monitorean los ríos y el nivel de las lluvias en tiempo real, lo que es vital para comunidades en zonas de riesgo de inundaciones o huaicos, como las que vi en Piura durante El Niño costero. No es magia, es ciencia y dedicación de muchos expertos que trabajan para nosotros. Mi experiencia personal con estas apps ha sido súper positiva, me dan esa capa extra de seguridad que tanto necesitamos, especialmente cuando estamos solos o lejos de casa. ¡No dejen de explorarlas y descargarlas!
Nuestro kit de emergencia: Tu mejor amigo en momentos difíciles
Más que una mochila: Tu seguro de vida portátil
Sé que a muchos les suena a cliché, pero créanme, tener una mochila de emergencia bien equipada no es una exageración, ¡es una inversión en su propia seguridad! Recuerdo una vez en Arequipa, después de un sismo fuerte, cómo la electricidad y el agua se cortaron por horas. Si no hubiéramos tenido nuestras provisiones, la situación habría sido mucho más estresante. No se trata solo de comida y agua, aunque son esenciales. Piensen en un botiquín básico, con vendas, desinfectante, y cualquier medicamento que usen habitualmente. Linternas con pilas extra, un silbato para hacer señales, una radio a pilas para mantenerse informados, ¡y no olviden copias de documentos importantes! Guardo las mías en una bolsa ziploc, bien selladas para protegerlas del agua. Cada miembro de la familia debería tener una idea de dónde está y qué contiene. Es como ese amigo leal que siempre te cubre las espaldas cuando más lo necesitas. ¡Prepárenlo con calma, pero con conciencia!
Innovación en supervivencia: Gadgets que no sabías que necesitabas
¡Y si pensaban que una mochila era todo, esperen a escuchar sobre los gadgets que están apareciendo! He visto de todo, desde cargadores solares portátiles que pueden mantener tu celular con batería por días, hasta filtros de agua personales que te permiten beber de casi cualquier fuente. Son esas pequeñas innovaciones que te hacen sentir un poco más tranquilo ante lo inesperado. En uno de mis viajes a la sierra, un amigo llevaba una cocina portátil de combustible sólido, ¡y nos salvó la noche cuando no pudimos encender una fogata! No es necesario tenerlos todos, claro, pero investigar cuáles se adaptan mejor a tus necesidades y a tu presupuesto puede ser una gran idea. Personalmente, me fascinan las mantas térmicas de emergencia, son súper compactas y pueden hacer una gran diferencia en climas fríos. ¡La preparación evoluciona, y nosotros con ella!
Rutas de evacuación: ¡Conoce tu camino a la seguridad!
Mapeando la tranquilidad: Planes familiares de emergencia
Aquí les va una que es fundamental: ¡Conocer y practicar sus rutas de evacuación! Parece algo básico, ¿verdad? Pero me ha sorprendido ver cuántas familias no tienen un plan claro. En mi comunidad, después de varias alertas de tsunami, nos dimos a la tarea de mapear las rutas más seguras, los puntos de encuentro y cómo nos comunicaríamos si nos separamos. Es un ejercicio que recomiendo a todos. Si tienen niños, háganlo divertido, como un juego de “exploradores de seguridad”. Designen un punto de reunión fuera de casa y otro fuera del vecindario, por si la situación es más grave. Y lo más importante: ¡practíquenlo! No esperen a la emergencia para descubrir que una salida está bloqueada o que el punto de encuentro no es tan seguro como pensaban. Mi propia familia se reúne cada cierto tiempo para repasar el plan, y aunque al principio era un poco tedioso, ahora es parte de nuestra rutina y nos da mucha paz.
Colaboración vecinal: Unidos somos más fuertes
Y no solo se trata de nuestra familia, ¡también de nuestros vecinos! Una comunidad organizada es una comunidad resiliente. He sido testigo de cómo en situaciones de crisis, los vecinos se apoyan, se organizan y logran salir adelante. En algunos lugares, los comités de defensa civil vecinal son increíblemente activos, tienen sus propios sistemas de alerta y conocen a las personas vulnerables del área. Si tienen la oportunidad, involúcrense. Ofrezcan su ayuda, compartan información, ¡creemos redes de apoyo! Recuerdo una vez que una persona mayor se quedó sola durante una inundación, y fueron sus vecinos quienes la ayudaron a evacuar. Esa solidaridad es lo que nos hace grandes como peruanos. Pensemos en cómo podemos fortalecer esos lazos en nuestros propios barrios. Juntos podemos construir un escudo protector contra cualquier adversidad.
Protegiendo a los más vulnerables: Niños, ancianos y mascotas

Estrategias con corazón: Un plan para cada ser querido
¡No podemos olvidar a los que más nos necesitan! Cuando pensamos en la preparación, es fácil enfocarnos en lo general, pero ¿qué pasa con nuestros pequeños, nuestros abuelitos o nuestras adoradas mascotas? Ellos requieren una atención especial y un plan específico. Si tienes niños, explícales con calma qué hacer, sin asustarlos, pero de forma que entiendan la importancia. Incluye sus juguetes favoritos o una manta especial en su mochila de emergencia. Para los adultos mayores, asegúrate de que tengan fácil acceso a sus medicamentos y que alguien esté asignado para ayudarlos a evacuar. Y nuestras mascotas, ¡ah, esas bolas de pelo que nos llenan de alegría! No las dejes fuera. Incluye su comida, agua, correa, transportín y sus documentos de salud en el kit. Yo tengo dos perritos, y siempre pienso en cómo asegurar su bienestar si algo sucede. Es una responsabilidad que asumimos con amor y que debemos cumplir con previsión. ¡Un plan que incluye a todos es un plan verdaderamente completo!
Redes de apoyo especializadas: No estamos solos
Afortunadamente, no estamos solos en esta tarea. Existen organizaciones y grupos dedicados a apoyar a personas con necesidades especiales durante emergencias. Investiguen en sus localidades si hay programas específicos para adultos mayores, personas con discapacidad o familias con niños pequeños. También hay grupos de protección animal que pueden brindar orientación sobre cómo evacuar con mascotas o incluso ofrecer refugios temporales en caso de desastre. Conectarse con estas redes puede ser un salvavidas invaluable. Recuerdo que durante un rescate en la sierra, un grupo de voluntarios llegó con vehículos adaptados para personas con movilidad reducida, ¡una maravilla! Buscar y unirse a estas redes no solo nos beneficia a nosotros, sino que también nos permite contribuir y ser parte de la solución para otros. La unión hace la fuerza, y en momentos de crisis, ¡eso es más cierto que nunca!
Reconstruyendo con resiliencia: El camino después del desastre
La fuerza de la comunidad: De pie después de la tormenta
Sé que a veces es difícil pensar más allá de la emergencia, pero la verdad es que la recuperación es tan importante como la preparación. Después de que pasa la tormenta, el huaico o el sismo, es cuando realmente vemos la resiliencia de nuestra gente. He estado en comunidades que lo han perdido todo, pero que con el apoyo mutuo y la ayuda de las autoridades, han logrado levantarse. No es fácil, nadie lo dijo, pero la clave está en no rendirse. Es el momento de evaluar los daños, buscar ayuda y, sobre todo, ¡mantener la esperanza! Los lazos comunitarios que forjamos en la prevención son los mismos que nos sostendrán en la reconstrucción. Y no me refiero solo a lo material, sino también a lo emocional. Hablar, compartir experiencias y apoyarse psicológicamente es vital. He visto cómo la fortaleza del espíritu peruano brilla más fuerte en los momentos más oscuros, y eso es algo que me llena de orgullo y esperanza.
Innovación para el futuro: Aprendiendo de cada experiencia
Cada desastre, por doloroso que sea, nos deja lecciones valiosas. Es nuestra responsabilidad como sociedad aprender de ellas y aplicar ese conocimiento para construir un futuro más seguro. ¿Qué podríamos haber hecho diferente? ¿Qué nuevas tecnologías nos pueden ayudar? ¿Cómo podemos mejorar nuestras infraestructuras para que sean más resistentes? Estas son preguntas que debemos hacernos constantemente. El Perú es un país bendecido por su geografía, pero también desafiado por ella. Por eso, la investigación en construcción sismorresistente, en sistemas de alerta de tsunamis o en manejo de cuencas fluviales es fundamental. Personalmente, me emociona ver cómo nuestros ingenieros y científicos están desarrollando soluciones innovadoras. Si algo he aprendido viajando por nuestro hermoso país, es que somos ingeniosos y capaces. ¡Apostemos por la ciencia y la colaboración para ser un modelo de resiliencia!
| Categoría | Elementos Esenciales para tu Mochila de Emergencia | Consejos Adicionales |
|---|---|---|
| Alimentos y Agua | Agua embotellada (2 litros por persona/día), alimentos no perecederos (latas, barras energéticas), abrelatas. | Renueva cada 6 meses. Considera dietas especiales o alergias. |
| Salud y Primeros Auxilios | Botiquín básico, medicamentos personales (7 días), protector solar, repelente, mascarillas. | Verifica fechas de caducidad. Incluye guantes desechables. |
| Comunicación e Iluminación | Radio a pilas (con pilas de repuesto), linterna (con pilas de repuesto), silbato, cargador portátil (power bank). | Mantén baterías cargadas. Considera una radio de manivela. |
| Documentos y Dinero | Copias de DNI, pasaportes, seguros (en bolsa hermética), dinero en efectivo (billetes pequeños). | Digitaliza documentos y guarda en la nube. |
| Higiene y Vestimenta | Artículos de aseo personal, toallas pequeñas, ropa de cambio, mantas térmicas. | Adapta la ropa al clima local y a las estaciones. |
| Herramientas y Otros | Cuerda, navaja multiusos, encendedor/fósforos (en bolsa impermeable), bolsa de basura. | Asegúrate de saber usar las herramientas. |
Para Concluir
¡Uff, qué viaje hemos hecho hoy, ¿verdad?! Hablar de preparación puede sonar a veces un poco pesado o incluso abrumador, pero créanme, después de tantos años compartiendo con ustedes mis aventuras y viviendo experiencias intensas en cada rincón de nuestro hermoso continente, me doy cuenta de que es el mejor regalo que podemos darnos a nosotros mismos y a quienes más amamos. No es solo cuestión de poner cosas al azar en una mochila; es invertir de forma inteligente en nuestra tranquilidad mental, en la seguridad física de nuestros seres queridos y en la fortaleza inquebrantable de nuestras comunidades. He visto la cara de la angustia y el miedo, pero también la sonrisa genuina de la gratitud cuando un pequeño detalle de preparación marcó la diferencia entre la desesperación y la esperanza. Así que, amigos, mi mayor deseo es que estas palabras les sirvan de impulso, de esa chispa que necesitan para dar esos primeros pasos cruciales, o para mejorar y fortalecer lo que ya tienen. Juntos somos imparables, somos más fuertes, y con un poco de previsión y mucho corazón, ¡estaremos listos para lo que venga! ¡Un abrazo fuerte y sigamos cuidándonos mutuamente, siempre unidos y preparados!
Información Útil que Debes Conocer
1. Investiga y comprende a fondo los riesgos naturales más comunes en tu localidad. Saber si tu área es propensa a sismos, inundaciones, deslizamientos de tierra o tsunamis es el primer paso crucial para tomar decisiones informadas y preparar tu hogar y a toda tu familia de manera efectiva. No te quedes solo con lo básico; profundiza en los detalles, en los históricos, en los patrones. Utiliza los recursos de las agencias de protección civil locales y los servicios de meteorología para mantenerte al día con los pronósticos y las alertas en tiempo real, así la naturaleza no te tomará por sorpresa. ¡Recuerda que la información es siempre tu primera línea de defensa, y estar al tanto de lo que puede suceder es un acto de amor propio y un compromiso ineludible hacia la seguridad de los tuyos, permitiéndote reaccionar con calma y eficacia ante cualquier eventualidad!
2. ¡Tu mochila de emergencia es mucho más que un simple bolso, es tu salvavidas personal y el de tu familia! Dedica un tiempo valioso a armarla con calma y mucha conciencia, pensando en las necesidades específicas de cada miembro de tu familia, desde los más pequeños hasta los adultos mayores. No olvides incluir medicamentos especiales que alguien necesite, copias de documentos importantes en bolsas herméticas, y por supuesto, una buena cantidad de alimentos no perecederos y agua potable. Lo ideal es revisarla a conciencia cada seis meses para reemplazar lo que esté por caducar o lo que ya no sirva, asegurándote de que todo esté en perfecto estado. Recuerda, no se trata de acumular cosas, sino de tener lo absolutamente esencial a mano para cuando más lo necesites. ¡Yo misma he tenido que echar mano de la mía más de una vez en situaciones inesperadas, y te aseguro que sentir ese alivio de estar preparado es una sensación invaluable y tranquilizadora!
3. Diseña y practica con seriedad un plan de evacuación familiar, ¡es vital! Identifica al menos dos rutas de salida seguras desde tu casa y establece un punto de encuentro específico fuera de ella, y otro más lejano por si la situación de emergencia es de mayor magnitud. Es absolutamente fundamental que todos en casa, desde los niños más pequeños hasta los abuelos, conozcan el plan a la perfección y sepan exactamente qué hacer en cada escenario. ¡No dejes de hacer simulacros de vez en cuando! Aunque al principio pueda parecer un juego o algo tedioso, te aseguro que la práctica constante hace que, en un momento de estrés real, las acciones sean automáticas, rápidas y eficientes, y eso, sin duda alguna, puede salvar vidas. ¡No permitas que la seguridad de los tuyos quede al azar, la preparación es la mejor garantía!
4. Presta una atención muy especial y detallada a la protección de los miembros más vulnerables de tu hogar. Piensa en planes específicos y personalizados para tus hijos, los adultos mayores que conviven contigo o cualquier familiar que tenga alguna discapacidad. ¿Cómo los ayudarás a evacuar de manera segura y eficiente? ¿Qué necesidades especiales tienen que deben ser consideradas prioritariamente? Y, por supuesto, ¡jamás olvides a tus queridas mascotas! Incluye su comida habitual, suficiente agua, su correa, el transportín adecuado y sus documentos de salud en tu kit de emergencia. Su seguridad es tan importante como la nuestra y merecen ser incluidos y considerados en cada paso de nuestra preparación. ¡Un plan verdaderamente completo y lleno de corazón es aquel que piensa en el bienestar y la protección de absolutamente todos los seres queridos que forman parte de tu vida!
5. Fomenta la colaboración activa y la organización vecinal en tu comunidad. Una comunidad unida y bien organizada es, sin lugar a dudas, mucho más fuerte y resiliente frente a cualquier adversidad o desastre natural. Tómate el tiempo de conocer a tus vecinos, intercambia números de contacto importantes y, si te es posible, involúcrate activamente en los comités de defensa civil de tu barrio o en cualquier iniciativa local de preparación. Compartir recursos, información valiosa y apoyo mutuo puede marcar una diferencia abismal y ser un salvavidas en momentos críticos. He sido testigo de cómo la solidaridad vecinal ha logrado verdaderos milagros en situaciones límite, y construir esos lazos fuertes y de confianza antes de que ocurra algo es, sin duda, la mejor inversión en resiliencia comunitaria. ¡Recuerda que juntos somos invencibles y nuestra fuerza radica en la unión y el apoyo mutuo!
Puntos Clave a Recordar
¡Queridos lectores! Después de este recorrido por la preparación para emergencias, quiero que se lleven a casa estas ideas fuerza que, desde mi experiencia personal y mis vivencias, son el pilar fundamental de nuestra seguridad y tranquilidad. Primero y principal, la prevención es siempre, sin excepción, nuestra mejor estrategia; informarse, planificar con antelación y actuar antes de que la naturaleza nos sorprenda, es absolutamente fundamental. Segundo, la tecnología es una aliada poderosa e indispensable; aprovechen al máximo las aplicaciones y los sistemas de alerta temprana para mantenerse un paso adelante y protegerse eficazmente. Tercero, tu mochila de emergencia no es un lujo que se pueda ignorar, ¡es una necesidad vital y una inversión en tu vida! Equípala con conciencia, de forma inteligente y revísala periódicamente sin falta. Cuarto, las rutas de evacuación y los planes familiares son el mapa infalible hacia la seguridad y la tranquilidad; no solo los conozcan, ¡practíquenlos regularmente hasta que se conviertan en un instinto! Y finalmente, pero no menos importante, no olvidemos que la verdadera fortaleza reside en la unión de la comunidad y en proteger a quienes más lo necesitan: nuestros niños, ancianos y mascotas, quienes confían plenamente en nosotros. La resiliencia se construye en equipo, con amor, previsión y un compromiso inquebrantable. ¡Juntos, siempre estaremos más preparados y seguros, listos para enfrentar cualquier desafío que la vida nos presente!
Preguntas Frecuentes (FAQ) 📖
P: erú y cómo nos están afectando actualmente, especialmente con el cambio climático?A1: ¡Ay, mi gente! Como buena peruana y viajera incansable, he visto cómo nuestra Pachamama es tan hermosa como impredecible. Aquí en Perú, la lista de fenómenos naturales es larga, ¿verdad? Los que más nos quitan el sueño son, sin duda, los huaicos, esas avalanchas de lodo y piedras que bajan con una fuerza increíble, y las inundaciones que arrasan con todo a su paso. También tenemos que lidiar con sismos constantes – ¡estamos en el Cinturón de Fuego del Pacífico, qué le vamos a hacer! – y, en el otro extremo, sequías que afectan nuestros cultivos, heladas que congelan la sierra y friajes que calan hasta los huesos en la selva.Pero lo que me tiene realmente preocupada, y lo he sentido en cada uno de mis viajes, es cómo el cambio climático está intensificando todo esto. He hablado con agricultores en la sierra, con pescadores en la costa norte, y el sentir general es el mismo: los eventos son más extremos, más frecuentes y más difíciles de predecir. Aunque nuestro país apenas contribuye con una pequeñísima parte de las emisiones globales, somos uno de los países más vulnerables a sus consecuencias.He visto con mis propios ojos cómo nuestros hermosos glaciares, esos gigantes de hielo que son nuestra reserva de agua, están retrocediendo a pasos agigantados. ¡Hemos perdido casi la mitad de su superficie en solo 40 años! Esto no solo afecta la disponibilidad de agua dulce para todos, sino que también forma lagunas glaciares peligrosas que pueden desbordarse. Y ni qué decir del Fenómeno El Niño, que cuando llega, nos trae lluvias excesivas e inundaciones catastróficas, especialmente en el norte, ¡y ya ha afectado a millones de personas y viviendas! Es como si la naturaleza nos estuviera dando una lección, recordándonos que no podemos seguir ignorando el crecimiento desordenado, la construcción en zonas de riesgo y la contaminación. ¡Tenemos que ser más conscientes y proactivos!Q2: Si vivo en una zona de riesgo en Perú, ¿qué pasos concretos debería seguir para protegerme y proteger a mi familia de un huaico o una inundación?A2: ¡Amigos, la clave es la preparación! Si vivimos en una zona donde los huaicos o las inundaciones son una amenaza real, como yo misma he constatado en mis visitas a Piura después de las lluvias, no podemos quedarnos de brazos cruzados. Lo primero es informarse: estén siempre atentos a los comunicados del INDECI, las autoridades locales y, por supuesto, del SENAMHI. Es como tener nuestro propio “meteorólogo” en casa.Luego, y esto es algo que me ha salvado la vida en más de una ocasión, ¡a elaborar un Plan Familiar de Emergencia! Siéntense con toda la familia, asignen roles a cada uno y, juntos, identifiquen las zonas seguras dentro y fuera de casa, así como las rutas de evacuación. ¿Quién se encarga de la mochila de emergencia? ¿Quién abre la puerta? ¿Quién revisa las fechas de vencimiento de los alimentos? ¡Todos tienen un papel importante!Hablando de la mochila de emergencia, ¡es nuestro tesoro! Debe tener agua, alimentos no perecibles, una linterna, una radio a pilas, botiquín de primeros auxilios y documentos importantes. Y no olvidemos una caja de reserva para tener en casa. Además, si pueden, tengan a la mano herramientas como palas o picos, ¡nunca se sabe cuándo las vamos a necesitar para limpiar!Durante el evento, la calma es fundamental. Si suena la alarma o vemos el peligro, ¡a evacuar de inmediato hacia la zona segura! Desconecten la electricidad para evitar accidentes y ayuden a los más vulnerables: niños, embarazadas, adultos mayores. Y, por favor, ¡nunca intenten cruzar zonas inundadas o ríos desbordados! Es un riesgo que no vale la pena correr. Si pueden, alerten a las autoridades a los números de emergencia: 116 para Bomberos, 105 para la PNP, 115 para Defensa Civil, 106 para SAMU.Después del susto, manténganse informados por canales oficiales. No regresen a casa hasta que las autoridades lo indiquen y eviten caminar por las zonas afectadas; el lodo puede ocultar peligros y estar contaminado. La higiene es clave: laven sus manos, eviten el contacto con el agua estancada y, si alguien presenta ampollas o granos, ¡al centro de salud de inmediato! ¡La prevención salva vidas, créanme!Q3: ¿Existen nuevas tecnologías o iniciativas comunitarias que estén marcando la diferencia en la prevención y respuesta a desastres naturales en nuestro país?A3: ¡Claro que sí, mi gente! Me entusiasma muchísimo ver cómo la tecnología y la organización comunitaria están dándonos un empuje enorme para enfrentar estos desafíos. Desde mi perspectiva, no hay nada más esperanzador que ver a las comunidades empoderarse con herramientas modernas.En cuanto a tecnología, ¡Perú está en la onda! Nuestro satélite PerúSAT-1, operado por CONIDA, es una maravilla. Nos brinda imágenes en tiempo real para evaluar daños, mapear zonas afectadas y, lo más importante, ¡activar alertas tempranas! Esto es crucial para que INDECI y el COEN puedan actuar rápido. Es como tener ojos en el cielo que nos cuidan. Además, he estado siguiendo el desarrollo de drones y robots que son vitales para el rescate y la identificación en lugares inaccesibles. ¡Imagínense robots con sensores térmicos buscando personas atrapadas! Y sí, hasta nuestro celular más básico puede ser una herramienta de salvación con la geolocalización. ¡Lo esencial es saber usarlo bien!Pero la tecnología por sí sola no hace magia, ¿eh? La fuerza de nuestra gente es lo que realmente marca la diferencia. Las iniciativas comunitarias son el corazón de la prevención. INDECI promueve el “Plan Familiar de Emergencia”, que no solo nos organiza en casa, sino que nos invita a organizarnos con nuestros vecinos. ¡He participado en simulacros en Chosica y es impresionante ver cómo la gente se compromete!Existen programas de concientización pública con campañas en medios, talleres en escuelas y comunidades que nos educan sobre los riesgos y las mejores prácticas. También me llena de orgullo ver cómo se están formando los Comités Comunitarios de Gestión del
R: iesgo de Desastres (CCGRD) y hasta “Brigadas Blancas” de adultos mayores, ¡demostrando que la experiencia vale oro! El SINAGERD (Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres) coordina todos estos esfuerzos, haciendo que trabajemos como un solo puño.
¡Es un esfuerzo conjunto que nos hace más fuertes y resilientes frente a cualquier embate de la naturaleza!




